Aspira en esta vida a conocer el contenido de tu mente subconsciente. Este tiempo de confinamiento es una oportunidad extraordinaria para hacerlo.

Busca, indaga, averigua, y penetra en esa mente misteriosa a través de los sueños y la intuición. El subconsciente te habla en sueños, y la intuición es una facultad maravillosa que te susurra rumores de verdad.

Camina de la mano con la Madre María, en su Aspecto o Advocación de Nuestra Señora de Garabandal. Ella te acompañará en tu autodescubrimiento.

Todo está oculto en tu subconsciente, y si no lo traes a la superficie, habrás desperdiciado tu existencia. Es casi imposible hacer cambios duraderos y productivos, si tu subconsciente es un desconocido para tí.

Tu realidad consciente es muy limitada y gobierna si acaso el 10% de tu actividad mental. Importa tu subconsciente, que gobierna el 90% restante.

Ponte como meta conocer e iluminar las habitaciones invisibles de tu subconsciente antes de que sea demasiado tarde, y ya no puedas cumplir con la misión que el Cielo te asignó antes de encarnar.

Lo que más te aleja de la Inteligencia Infinita son tus apegos desordenados a personas lugares o cosas.

Dios te ha hablado de muchas formas a lo largo y ancho de tu vida, dándote oportunidades que tú no supiste aprovechar, por andar a ferrado a tus puntos de vista limitados. Si hubieras conocido el contenido de tu mente subconsciente, Dios hubiera realizado su voluntad en tí en forma maravillosa.

El desconocimiento de la mente subconsciente es lo que frustra el plan que Dios quiere realizar en cada ser humano.

Cuando te apropias de este conocimiento subconsciente, tu idea de Dios cambia dramáticamente y nace en tí el verdadero arrepentimiento. Arrepentimiento significa CAMBIO DE MENTE.

Cuando hay un cambio de mente, hay un cambio de destino, y se ingresa a otra dimensión de consciencia.

Arrepentirse es en fin, pensar de una forma nueva.


Bendiciones, José Gabriel Agesta.

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